7 señales de que a su ganado le faltan minerales

7 señales de que a su ganado le faltan minerales

Equipo Optisal

Cuando una res empieza a lamer tierra, morder palos o roer huesos en el potrero, no es maña: es el cuerpo del animal pidiendo lo que le falta. La deficiencia de minerales es uno de los problemas más silenciosos —y más costosos— de la ganadería colombiana, porque golpea la ganancia de peso, la reproducción y la producción de leche mucho antes de que el ganadero note algo grave.

La buena noticia es que el ganado avisa. Estas son las señales que conviene reconocer a tiempo.

Qué es la deficiencia mineral y por qué ocurre

Los pastos colombianos, por muy verdes que se vean, rara vez cubren por sí solos todos los minerales que necesita un bovino. Los suelos ácidos y lavados por la lluvia, la época seca y las altas exigencias de una vaca preñada o en ordeño hacen que el animal consuma más minerales de los que el forraje le entrega. Ese déficit, sostenido en el tiempo, es el que produce las señales de abajo.

Las 7 señales de deficiencia mineral en bovinos

  1. Pica: comer tierra, palos, huesos o piedras. Es la señal más clara. El animal busca en el suelo el fósforo, el calcio o el sodio que no encuentra en el pasto.
  2. Pelo opaco, áspero o descolorido. Un pelaje sin brillo, a veces rojizo o “quemado”, suele indicar falta de cobre y otros microminerales.
  3. Bajo consumo de pasto y pérdida de condición corporal. El animal come menos, aprovecha mal el forraje y baja de peso aunque haya comida disponible.
  4. Problemas reproductivos. Celos silenciosos o irregulares, vacas que “repiten”, retención de placenta y bajos porcentajes de preñez son clásicos de la deficiencia de fósforo y minerales traza.
  5. Crías débiles y bajo peso al destete. La vaca que no recibe minerales suficientes pare terneros pequeños y produce menos leche para criarlos.
  6. Huesos frágiles, cojeras y baja fertilidad. El déficit de calcio y fósforo debilita la estructura ósea y afecta el desarrollo de los animales jóvenes.
  7. Más parásitos y enfermedades. Un animal mal nutrido baja sus defensas y es blanco fácil de garrapatas, moscas y otras cargas sanitarias.

Cómo confirmar y corregir la deficiencia

Una o dos señales aisladas pueden tener otras causas, pero varias al mismo tiempo en el ganado apuntan casi siempre a un problema de minerales. La forma más segura de corregirlo no es esperar al veterinario para cada caso, sino cerrar la puerta al problema con una sal mineralizada de buena formulación, disponible a voluntad todo el año.

La suplementación constante repone lo que el pasto no da, estabiliza el consumo y —en pocas semanas— se nota en el brillo del pelo, en la condición corporal y en los celos que vuelven a aparecer.

Prevención: la sal correcta para cada etapa

No toda sal sirve para todo el ganado. La mejor prevención es elegir la fórmula que corresponde a la etapa productiva de sus animales:

  • Para ganado de engorde, una sal con alto aporte de calcio, fósforo y azufre como Sal Ceba.
  • Para vacas de lechería, una proteinada de fórmula avanzada como Leche Prot.
  • Para un ganado mixto o de doble propósito, una opción versátil como Energy-Sal.

Puede ver todo el catálogo por línea en nuestra página de productos.

Si reconoció varias de estas señales en su ganado y no está seguro de cuál sal le conviene, escríbanos por WhatsApp: le ayudamos a elegir la fórmula adecuada para su ganadería.

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